Conózcanos / Así trabajamos

Establecida en 1964 como el componente personal de la Alianza para el Progreso, Compañeros de las Américas es la organización privada de voluntarios más grande del Hemisferio Occidental dedicada al desarrollo y el adiestramiento internacional. Cada uno de los 60 "compañerismos" de la organización vincula a un estado o región de los Estados Unidos con una zona de América Latina o el Caribe y representa una organización bilateral. Por ejemplo, Perú está vinculado con Texas y Kansas con el Paraguay (véanse los mapas). Los voluntarios peruanos trabajan directamente con su capítulo contraparte en Texas para diseñar y llevar a cabo proyectos de adiestramiento y desarrollo. Cada lado del compañerismo --el capítulo de los Estados Unidos y el capítulo de América Latina-- está organizado como una institución privada sin fines de lucro en su respectiva comunidad, con estatutos y funcionarios elegidos que rotan en sus funciones.

Las personas que forman parte de los capítulos compañeros son ciudadanos locales --profesionales activos en programas de salud y población, conservaión ambiental, educación y prevención del SIDA, desarrollo de pequeñas empresas, prevención del abuso de drogas y agricultura-- para mencionar solo algunos.

Ambos lados de un compañerismo trabajan en conjunto llevando a cabo una amplia gama de actividades destinadas a mejorar la calidad de la vida en las comunidades de América Latina y el Caribe. Se asigna énfasis a los proyectos que incrementan la calidad de vida de la mujer y sus familias, proporcionan a los jóvenes oportunidades para generar ingresos , promueven la participación de ciudadanos privados en la administración de comunidades locales, fortalecen la capacidad de las organizaciones locales para proteger el medio ambiente y promueven servicios y adiestramiento para los ciudadanos discapacitados.

A través de sus miembros, cada capítulo participa en su respectiva comunidad, estado o país recaudando contribuciones en especie y financieras para apoyar sus proyectos. Los vínculos y las afiliaciones institucionales --por ejemplo, un hospital y una facultad de medicina mediante la participación de médicos, el sistema 4-H mediante un agrónomo compañero y un líder juvenil y los departamentos universitarios mediante profesores e investigadores compañeros, contribuyen a la capacidad de desarrollo de proyectos de los capítulos. Además, los vínculos entre los dos lados de un compañerismo ayudan a asegurar un apoyo continuo para los proyectos.