Conózcanos / Historia

El año 2011 marcó el 50° aniversario de la Alianza para el Progreso, hito que el presidente Obama conmemoró durante su visita a Latinoamérica en marzo. 

Lo que no todo el mundo sabe es que Partners of the Americas se fundó en 1964 como el componente interpersonal de la Alianza para el Progreso. 

La idea detrás de Partners la tuvo un funcionario extranjero apostado en Perú llamado Jim Boren, que buscaba una forma de institucionalizar pequeños proyectos como la excavación de pozos en comunidades lejanas y el arreglo de caminos en mal estado. Boren se contactaba frecuentemente con su natal Texas, para colaborar con el financiamiento de algunos de los emprendimientos que supervisó. La contraparte peruana, entonces, correspondía de algún modo. Boren, que estaba presto a finalizar su servicio, tenía la esperanza de que las personas no sólo se sintieran como meros receptores, sino que pudieran participar también. Creía que las bases de cualquier asociación de trabajo exitosa no recaían en las diversas fuentes de financiamiento, sino que en las personas involucradas en ésta. A la gente le gusta la gente, pensaba, y esta idea es atemporal.

Finalmente, la visión de Boren se vio reflejada en Partners of the Alliance, la que se estableció como parte de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional. Fue parte de un equipo de cinco empleados que trabajaron para unir a voluntarios en los EE.UU. con sus contrapartes de países o regiones de Latinoamérica.

Poco tiempo después de su fundación, Partners of the Alliance pasó a conformar el sector privado y cambió su nombre a Partners of the Americas. Durante los años que siguieron, Partners se expandió hacia el Caribe. 

Pasó de ser una organización que enviaba semillas a agricultores en Bolivia a una que lleva a cabo proyectos multianuales que dejan un impacto duradero en las comunidades. Hoy en día, nuestro trabajo abarca áreas diversas como la agricultura, el intercambio cultural y educacional, la prevención de la violencia doméstica, la inclusión social y la juventud. Cada año, nuestros proyectos y actividades marcan las vidas de más de 200.000 personas en el hemisferio occidental. A pesar de que muchos de nuestros emprendimientos se sustentan con fondos federales, sería imposible llevar a cabo nuestros esfuerzos si no fuera por el generoso aporte de personas, empresas y fundaciones que reconocen la importancia de fortalecer alianzas entre los EE.UU., Latinoamérica y el Caribe.